miércoles, 26 de noviembre de 2014

Que si no te tengo reviento

Es tan complicado..

Cuando te tienes que ir, cuando ya han pasado tantas cosas entre vosotros que ni si quiera tu mismo sabes cual es la relación que tenéis ahora mismo. 
Poder darte la libertad para hacer lo que quieras pero al mismo tiempo estar atada y nadie va a cambiar eso.. solo el tiempo.


Hay momentos en los que agradeces poder estar en otro país, otra cultura, lejos de toda la rutina que te rodeaba durante tantos años pero también lejos de las personas que quieres. Desde mi punto de vista hay varias opciones en esto de estar fuera de tu ciudad;

  1. Primero, las personas que conoces ya estando fuera, pero que son de tu ciudad y poco a poco te das cuenta de que son una gran ayuda para tu día a día, y hablar con ellas aunque sea solo por whatsapp o facebook.
  2. Segundo, las personas que ya conocías pero que empiezas a conocerlas más cuando estas lejos. Estas personas se convierten en tu punto de apoyo. Las vas cogiendo cariño y lo único que quieres hacer cuando vuelvas es darles un gran abrazo y no parar de hablar y reírte.
  3. Tercero, tus amigos de toda la vida, en este caso puede ser que no hables con ellos durante meses y todo siga igual de bien o por otra parte que se preocupen por ti, que intenten saber como te van las cosas aun estando lejos, que te hagan reír, te apoyen cuando estas de bajón o te cuentes historias y te pregunten por las tuyas.
  4. Cuarto, esta la familia por supuesto, esas personitas que algunos días no pararan de hablarte y de preguntarte que tal estas, de hacer skype, de mandarte fotos audios y vídeos para que te sientas como en casa, de ponerte con el facetime en la mesa cuando comen para que no te sientas sola. Pero que otros días no sabes nada de ellos porque cada uno ya tiene sus cosas y no les da tiempo a nada.
  5. Por último, está esa persona a la que algunos días necesitas hablar, necesitas que te pregunte que tal el día, que si te sientes bien o te ha pasado algo. Esa persona que te hace reír e intercambias fotos. Pero que otros días no te acuerdas de esa persona en todo el día o simplemente cuando te vas a dormir de lo liada que has estado durante todo el día. Algunos días te trata con muchísima ternura y otros ni siquiera se acuerda de ti.





Esa relación es la mas difícil de mantener. Porque no es fácil no estar cerca para poder abrazar, besar, o acariciar... lo único que puedes hacer es mirar a la pantalla, sacar fuerzas de donde sea y seguir adelante porque no hay otra opción. Intentar hacer tu vida, divertirte pero te sientes atada y no sabes cuando se soltará esa cuerda pero de momento ahí sigue atada con fuerza hasta que alguien venga un día y la corte. O la cortes tu misma porque te has cansado de que no te traten como te mereces.






martes, 25 de noviembre de 2014

No pide tanto, idiota

No sé cuantas veces lo habremos hablado, 
Y voy estando algo cansando, de tener que repetir. 
De encontrar motivos para que comprendas, 
Sin que suene a reprimenda, que estoy sucedió por ti. 
Sin dudarlo ni un momento me aseguras 
Que no existe causa alguna para que se enfade así. 
Dices que ya nunca tienes suficiente, 
Que es muy poco independiente, que no te deja vivir. 
Pero luego te ahogas en vasos de agua. 

Tú no lo entiendes, 
Ella quiere que le escribas su canción, 
Que la escuches, que le prestes atención, 
Que la invites a tocar tu corazón. 
No pide tanto, idiota. No pide tanto, idiota. 

Ni quieres querer, ni quieres que te quiera, 
Ella nunca es la primera, háblale con claridad. 
Con el alma justo encima de la mesa, 
Evitando las promesas que jamás se cumplirán. 
Es la historia de quién nunca se 
Arrepiente, porque siempre se convence, 
De que no puede cambiar. 
Es la crónica de un ciego y su mentira, 
Que mil veces repetidas, se convertirá en verdad. 
Para luego ahogarte en tu vaso de agua. 




Tú no lo entiendes, 
Ella quiere que le escribas su canción, 
Que la escuches, que le prestes atención, 
Que la invites a tocar tu corazón. 
No pide tanto, idiota.